En la conferencia Symbol ’26, el académico Rodrigo Ramírez presentó los hallazgos del proyecto Guemil tras la crisis del COVID-19, desafiando la noción tradicional de los símbolos «universales» y proponiendo un diseño participativo para construir resiliencia.
El diseño de información en contextos de crisis es mucho más que estética; es un recurso crítico de seguridad y supervivencia. Bajo esta premisa, Rodrigo Ramírez, investigador de Cigiden R+ y académico de la Escuela de Diseño UC, participó en la prestigiosa conferencia Symbol ’26, celebrada en el Designforum de Viena, Austria.
El encuentro, organizado por el grupo de investigación The Symbol Group y el International Institute for Information Design (IIID), conmemoró los 90 años de la publicación ‘International Picture Language’ (1936) de Otto Neurath, pilar fundamental del sistema ISOTYPE y del diseño contemporáneo que buscaba universalizar la comunicación mediante símbolos.
Más allá del universalismo
En ese histórico marco, Ramírez presentó la ponencia ‘Beyond Universalism: Exploring Interpretations of Icons during and after the COVID Crisis’. La presentación abordó el desempeño de la comunicación visual en emergencias complejas a través de Guemil, un sistema de símbolos para emergencias que utiliza un modelo de testeo internacional para mejorar su diseño de manera iterativa.
Específicamente, el investigador expuso un seguimiento basado en testeos a 15 símbolos sanitarios aplicados durante y tras la crisis del COVID-19. Uno de los mayores desafíos en estas situaciones es la rapidez de adaptación comunitaria. Al ser consultado sobre el principal hallazgo de este monitoreo, Ramírez destaca:
“Diría que uno de los principales aprendizajes se relaciona con la velocidad con que aprendimos a identificar y relacionarnos con estos símbolos de uso público para una crisis que rápidamente se nos transformó en una especie de ‘nueva realidad’, en este caso en pocas semanas o meses”.
El valor del testeo y la pertinencia cultural
Aunque históricamente el diseño de información ha perseguido la utopía de un «lenguaje universal», la realidad de las emergencias globales demuestra que la teoría no siempre se condice con la práctica. En palabras del diseñador UC:
“Aunque un lenguaje de símbolos pretenda ser universal, la interpretación depende siempre del destinatario, de la persona usuaria final del mensaje”.
“Cuando uno observa algo por primera vez, intenta hacer sentido de lo que ve, trayendo sus experiencias y su base cultural, entre otras cosas”.
Para Cigiden R+, este enfoque participativo es clave para la reducción del riesgo de desastres. No se puede asumir que un pictograma comunicará lo mismo en todas partes del mundo sin antes escuchar a las comunidades.
“Podemos asumir entonces que para construir resiliencia a través de mensajes visuales, y específicamente desde los símbolos, debemos hacerlo siempre observando, escuchando y en nuestro caso ‘testeando’ para saber qué interpretan las personas, cuál es la asociación de cada pictograma con el contexto. Esta iteración de los significados a través de la participación es fundamental para la comunicación de riesgos”, concluye Rodrigo Ramírez.
Colabora con la investigación
El proyecto Guemil sigue recopilando datos para optimizar la respuesta visual ante futuras crisis. Puedes formar parte activa de esta investigación aplicada colaborando en el test de iconos para emergencias en el siguiente enlace: link testeo.
Para más información sobre la iniciativa, visita guemil.info.













