Los investigadores principales de CIGIDEN, Magdalena Vicuña (Decana de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC) y Jorge León (Académico del Departamento de Arquitectura UTFSM) fueron parte del proyecto Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI), instancia que permitió repensar la manera de introducir la Gestión del Riesgo de Desastre en la formación de arquitectos, diseñadores y planificadores urbanos.
Por Gabriela Cortés Villarroel, periodista de la Unidad de vinculación, educación y divulgación de CIGIDEN (gabriela.cortes@cigiden.cl)
Los desastres se han quintuplicado entre 1970 y 2025, lo que refuerza la urgencia de formar profesionales capaces de diseñar ciudades más resilientes, con disciplinas como la arquitectura, la planificación y el diseño urbano. Estas carreras no solo facilitan la recuperación y resiliencia ante desastres, sino que también contribuyen significativamente a medidas proactivas para su prevención.
Dos de las universidades que componen el Centro de Investigación para la Gestión del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), la Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM) y la Pontificia Universidad Católica de CHILE (PUC), junto a la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) participaron del proyecto Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI) de la Agencia Nacional de Innovación y Desarrollo (ANID), cuyo objetivo fue explorar maneras de integrar la Gestión del Riesgo de Desastres en la planificación y el diseño del entorno construido, junto con reforzar las redes de investigación y colaboración nacional e internacional entre estas instituciones.
Las reflexiones del trabajo, elaboradas entre los académicos y los estudiantes de las universidades, se encuentran publicadas en el artículo “Design research for disaster and risk mitigation. The FOVI international project as a case study in architectural education”, de la revista científica International Journal of Architectural Reasearch (Archnet-IJAR). En esta publicación participaron los académicos Macarena Barrientos, Jorge León y Sebastián Laclabere de la UTFSM, junto a Magdalena Vicuña de la PUC y Larisa Ovalles y Miho Mazereeuw del MIT.
Repensar la arquitectura, el diseño y la planificación urbana
Durante este proceso, el cual consistió en visitas a terreno, talleres y reuniones presenciales con expertos técnicos y la comunidad, además de una pasantía para académicos y estudiantes en el MIT, dieron cuenta que “la integración de la concienciación y la preparación ante desastres, a medida que el cambio climático intensifica la frecuencia y gravedad de los desastres socionaturales, debería convertirse en un tema central en la formación en arquitectura, planificación urbana y diseño”, recapitulan en el documento.
La investigadora principal de CIGIDEN y Decana de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC, Magdalena Vicuña, agrega que “cada vez más, se incorpora con mayor presencia la temática en los cursos de taller de arquitectura, diseño y planificación urbana”, a través de trabajos con una contraparte real, “un caso de barrio, o municipio con alta exposición al riesgo o con desastres ocurridos en el pasado”.
De hecho, la decana y experta en desastres recalca que “más estudiantes realizan su práctica profesional apoyando estos temas y vemos con mayor frecuencia que realizan sus proyectos de graduación en estas temáticas” desarrollando prototipos para islas de calor, planificación para reconstrucción post-desastre y soluciones para la exposición de asentamientos informales a aluviones; entre otros.
Por su parte, el investigador principal de CIGIDEN y académico del Departamento de Arquitectura UTFSM, Jorge León, detalló que durante estas actividades, la visita en terreno que más llamó la atención de la delegación fue Caleta San Pedro -localidad al norte de La Serena, capital de la Región de Coquimbo- por su alta exposición a la amenaza de tsunami, la lejanía a lugares altos (aptos para la evacuación) y una urbanización en rápido desarrollo.
“Varias de las soluciones que propusieron los estudiantes se enfocaron en fomentar la evacuación vertical a través de nueva infraestructura”, destacó el experto, agregando que “Las soluciones que se propusieron fueron de diferente escala. Primero una escala territorial, de planificación para generar desarrollo urbano más resiliente a la amenaza de tsunamis, después enfocamos el análisis a escala de edificaciones y terminamos en la escala humana”.
Sobre la última escala, durante su visita al MIT, los estudiantes idearon proyectos de mobiliario urbano para diferentes funciones durante el desastre y la emergencia, como por ejemplo protección ante inundaciones y bombeo de almacenamientos subterráneos de agua potable.
Recomendaciones para el presente
Una de las principales transformaciones observadas en esta iniciativa fue el paso de un enfoque tradicional de enseñanza a uno transformativo, que promueve el pensamiento crítico, el diálogo horizontal y la conexión directa con los territorios. Los desafíos sociales, ambientales y políticos, vinculados a vivir en un país expuesto a múltiples amenazas naturales, fueron algunos de los focos de la reflexión final.
A través de la metodología de “proto-proyectos”, el equipo académico articuló el análisis territorial con diseño urbano y arquitectónico, permitiendo a los participantes diseñar soluciones coherentes desde la escala regional hasta la escala del barrio.
El proyecto también se apoyó en un modelo de aprendizaje situado, con actividades en terreno, talleres interuniversitarios y pasantías internacionales. Esto fortaleció la mirada interdisciplinaria e integradora del riesgo, sumando perspectivas diversas y formando profesionales más preparados para enfrentar escenarios de crisis.
Finalmente, FOVI logró instalar un precedente importante en la cultura académica, demostrando que la arquitectura, el diseño y la planificación urbana pueden y deben jugar un rol central en la reducción del riesgo de desastres. No se trata solo de levantar infraestructuras resistentes, sino de imaginar formas más justas, inclusivas y sostenibles de habitar los territorios.
