En el Hotel O’Higgins se realizó el segundo hito intermedio del proyecto FIC-R BIP Nº 40059091 “Plataforma para la evaluación del riesgo de desastres socionaturales en el Gran Valparaíso”, una iniciativa liderada por la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) y el Gobierno Regional de Valparaíso, con el apoyo del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) y la colaboración de la Municipalidad de Viña del Mar.
El evento, abierto al público, contó con la participación de personas adultas, autoridades regionales, equipos técnicos, académicos e investigadoras e investigadores del proyecto, como Jorge León, director del proyecto, académico de la USM e investigador principal de CIGIDEN; Patricio Catalán, subdirector del proyecto e investigador de CIGIDEN; y Stefan Vogel, director ejecutivo de CIGIDEN.
Una de las particularidades de esta jornada fue la participación activa de estudiantes de enseñanza media, quienes asistieron junto a sus profesores y pudieron interactuar con módulos educativos e instancias participativas preparadas por el equipo del proyecto. Estas actividades permitieron acercar los contenidos científicos de manera lúdica y pedagógica, generando interés y reflexión en las y los jóvenes asistentes.
Los avances de la plataforma
Durante la jornada se presentaron los avances en el desarrollo de la plataforma tecnológica que busca integrar distintas mediciones relacionadas con amenazas naturales en el Gran Valparaíso, como parte del esfuerzo por generar herramientas accesibles y basadas en evidencia para la planificación territorial y la gestión del riesgo en la región.
“Lo que buscamos con este seminario fue divulgar los resultados preliminares de nuestro proyecto en torno a tres amenazas: sismos, tsunamis e incendios en la interfaz urbano-rural, pero también presentar esa información de forma educativa y comprensible para un público amplio”, señaló Jorge León.
Este segundo hito marca un paso importante en el proceso de desarrollo del proyecto FIC-R, reafirmando el compromiso de sus instituciones con una gestión del riesgo participativa, informada y articulada desde el conocimiento local y científico.

















